|
webhosting |
Por Rinita Inverse
Capitulo Sexto
- Y dime, porque están tus padres en un lugar como este? Pensé que vivían en Zefilia.
- Hace un tiempo unos amigos los invitaron a pasar algunos meses en su casa, a ellos les pareció una buena excusa para tomar vacaciones, y dejaron la posada en manos de Luna. la voz de Lina no denotaba ningún sentimiento, como si estuviese programada.
- Ya veo. Xellos se acercó a Lina, quería penetrar la barrera que la pelirroja había creado. Después de acabar con Luna, Lina se había cerrado. Su actitud antes arisca, era ahora de indiferencia, nada parecía importarle. Xellos pasó su brazo por los hombros de la chica, y la acercó un poco mas hacia si, en un acto totalmente inconsciente.
- Eh... Xellos.... Lina estaba sonrojada, pero no parecía darle mucha importancia. podrías... hacerme un favor...
- Dime. ambos caminaban entre las calles casi vacías de la ciudad, solo el mercado parecía estar funcionando.
- No les vayas a decir, quien soy. Xellos le miró confundido. no pienso decirles que su hija se ha convertido en un demonio, ni mucho menos que Luna fue quien la llevó a eso.
- Sabes, hablas de los mazokus como si fuéramos una peste o algo, que acaso no te agrado? el sacerdote entre abrió sus ojos para enfrentarlos a los de Lina.
- Tu si me agradas, a pesar que siempre me usaste en tu beneficio sin importar lo que me pasara. Sin embargo que tu me simpatices no quita que tu y los demás sean despreciables, pero al menos no fingen estar de nuestro lado, todos sabemos que los mazokus son traicioneros y esperamos ese tipo de cosas, pero los ryozokus...
- Comprendo a donde vas. Y no soy quien para hablar con tus padres, y puesto que mi ama no me ha ordenado hacerlo....
- Gracias.
- Pero no crees que notaran que eres tu.
- No lo creo.
- Estas muy segura.
- Como sabrán que soy yo, si no me ven.
- No entiendo.
- Tu iras y los sacaras de ahí, inventa lo que quieras que para eso eres bueno. Y no quiero peros.
- Como usted ordene Mi Lady. Xellos sonrió y desapareció.
- Ese payaso. Lina sonrió para si.
- Eh, disculpa Lina, pero donde...
- Junto a la posada, ahí viven.
- Ok, nos vemos.
- No se si lo hace a propósito o si es un tonto. Lina se fue directo al mercado a ver si encontraba algo de su agrado para comer aunque desde hacia un par de días que no necesitaba comida, bastaba con alguna emoción negativa cada cierto rato y quedaba satisfecha.
- Así que esta es la humana, parece tener una buena condición física, además Barluwin revisó unos papales antes de continuar. según los registros era una sacerdotisa de Raguradya, o sea de Aqua, lo que significa...
- Que serán compatibles. - terminó Lanngourt.
- Entonces, esta decidido. Esta humana - volvió a revisar en los papeles Silphiel Nes Ladha, será el recipiente para Raguradya La Reina Dragón del Agua.
- Barluwin, imagino que tienes en cuenta que tanto la humana como Aqua sentían un cariño especial por Lina.
- Lo tengo muy presente, mi querido Lanngourt, pero creo que tu haz olvidado otro detalle.
- Terra** tiene razón. Aqua entenderá que como sirviente de Ciphied le corresponde acabar con esa chica y la humana no tendrá conciencia, de hecho ella no será resucitada siquiera, lo será Aqua, así que con ella no habrá problema.
- Vaya pero si es Ignis, El Gran Rey Dragón Bulevazard del Fuego, hasta que te dignas a visitarnos. - Lanngourt habló con sarcasmo.
- Mira Aer, Estúpido Dragón del Aire, estoy harto de tu actitud infantil, y si estoy aquí es porque el maestro Ciphied necesita hablar con todos.
- No debe haber conflicto entre nosotros. en ese momento Ciphied entró en el salón donde el cuerpo sin vida de Silphiel había sido llevado. mis queridos representantes elementales ha llegado el momento de estar unidos, por lo que no quiero discusiones. Ciphied endureció su mirada para dirigirla a Bulevazard y a Lanngourt. - Si Terra ya ha dado su consentimiento podemos empezar con el conjuro para traer a Aqua de regreso. ante la mención de su apodo Barluwin asintió, tomó a la mujer que yacía en una especie de camilla y la llevó a la habitación contigua depositándola en un altar.
- Esto no debería resultar tan difícil, con Phibrizo muerto, las puertas del infierno están libres a quien desee y tenga el poder de abrirlas.
- Pobres y patéticos humanos, siempre pensando que el infierno es un lugar horrible y destinado solo a los impuros de corazón, si supieran que es lo mismo que el paraíso... un mar interminable de almas...
- Realmente me desagrada estar a tu lado Terra, eres demasiado sentimental. con un gesto de desprecio Aer se abrió pasó y se acercó al altar ubicándose en su puesto para realizar el conjuro. Ciphied se ubicó en la punta del pentagrama dibujado justo debajo del altar; Terra se ubicó en la esquina superior izquierda; Aer por su parte esperaba en la esquina superior derecha; Ignis estaba parado sobre la esquina inferior izquierda. Dejando la esquina inferior derecha vacía, ya que el puesto le correspondía a Aqua.
Los cuatro dragones alzaron sus brazos y levantaron sus rostros al cielo, con los ojos cerrados comenzaron a recitar un conjuro en un idioma extraño y antiguo para después repetirlo una y otra vez.
Desde el origen
Desde lo eterno
Llamo al alma pura
Para la vida eterna
Vuelve al cuerpo
Trae al alma de regreso
Desde el origen
Desde lo eterno
Llamo al alma pura
Para la vida eterna
Vuelve al cuerpo
Trae al alma de regreso
Desde el origen
....
Treinta minutos después los tres dragones elementales junto a Ciphied caían exhaustos al piso y el cuerpo sobre el altar comenzaba a levantarse.
- Gusto de verte, Aqua. Como te sientes?
- Oh, para mi también es un placer señor Ciphied. dijo levantándose y me siento de maravilla, este cuerpo no se parece en nada al de antes, esta en muy buenas condiciones, de donde los haz sacado.... espero que no...
- No, no es lo que piensas, ella ya estaba muerta.
- Menos mal, no me gustaría que hubieses asesinado a una de mis sacerdotisas solo por que necesitabas traerme de regreso, por cierto, ¿cual es la razón por la que me haz traído?
- Estamos en guerra comenzó Ignis tenemos que destruir a ...
- Los humanos se han aliado a los mazokus, querida Aqua, es por eso que los he reunido a todos.
- Comprendo, puedo preguntar porque razón los humanos han hecho semejante barbaridad. la voz de Aqua era tranquila.
- No lo sabemos. respondió Ciphied con seguridad. pero debemos cuidarnos, tenemos enemigos muy poderosos, además los Dark Lords han unido a sus filas a una chica, me parece que tu la conoces se llamaba Lina Inverse, ahora es la general de Dynast Grauscherra.
- Lina... no puedo creerlo... Aqua parecía consternada, pero se limitó a cerrar sus ojos y asentir levemente. Entiendo, por favor señor, déjeme ir con ella, si no puedo hacerla entrar en razón me encargare de que no nos estorbe.
- Si es lo que deseas. Pero cuídate mucho a Bulevazard le dio muchos problemas. Ignis hizo un gesto de desagrado que pasó desapercibido. Aqua asintió.
- Debo encontrarla y...
- Se encuentra en Kalmaart. No te adelantes Aqua, iras con Aer y su ejercito, ahí acabaremos con Xellos y los humanos que se opongan. no muy convencida esta vez, Aqua asintió y se retiró a sus aposentos, debía prepararse, buscar su traje de batalla y además... pensar que hacer con la pelirroja, si era cierto que ahora apoyaba a los mazokus no podía dejarla ir así como así, pero ella sabia que la chica no habría elegido ese camino solo por que si, algo muy grave había pasado y ella iba a averiguarlo.
Una sirena se escuchó por toda Kalmaart, el ruido era ensordecedor, pero lejos de estar molestos los aldeanos agradecieron ese sonido. Tomaron algunas cosas de valor, los pequeños bolsos que tenían listos con comida y agua, a sus hijos y familiares y comenzaron a evacuar la ciudad, los dragones no tardarían en llegar. Los jóvenes hechiceros y espadachines se despedían de sus seres queridos, todo aquel que no pudiera combatir debía salir inmediatamente de la ciudad.
- Por eso tienen que salir de la ciudad y...
- Lo siento mucho chico la mujer le sonrió a su esposo y este asintió. nosotros podemos ser de mucha ayuda aquí, no podemos irnos ahora.
- Pero Lina me dijo que...
- Sabemos que ella quiere que nos pongamos a salvo, pero ¿a dónde iríamos? Zefilia esta en ruinas y además... como ya dijo mi esposa aquí podemos ser de utilidad.
- Son igual de tercos que ella. Xellos abrió sus ojos. lo siento mucho pero me pidieron que los sacara de aquí como fuera, y si no es por las buenas será por las...
- ¡¡XELLOS!!! Lina apareció justo sobre ellos. es suficiente, será mejor que te prepares, ahí vienen.
- Como tu digas. Xellos cerró sus ojos y esbozó una sonrisa difícil de interpretar.
- Váyanse de aquí. La luz del sol golpeaba la espalda de Lina por lo que su rostro estaba cubierto en sombras. vayan a Sailune, ahí también necesitan su ayuda y estarán mas seguros.
- Quien eres?
- Una amiga de su hija, y me pidió que los pusiera a salvo.
- Sabes donde esta?
- No. Pero si no se van ahora morirán.
- Estas muy segura. Que te hace pensar que...?
- Porque destruiré la cuidad en cuanto lleguen los dragones, así será mas fácil, ahora, váyanse y sirvan de guardaespaldas a los que están saliendo de la ciudad, llévenlos a Sailune. Naga seguramente les pondrá al tanto de la situación. sin esperar mas respuesta Lina desapareció del lugar dejando a una pareja algo confundida.
- Entonces, que hacemos?
- Bueno... supongo que lo mejor es hacer caso, por ahora. ambos entraron a la casa, buscaron algo de equipaje y caminaron hacia la salida que llevaba a Sailune. Estoy seguro que esa mujer era mi pequeña Lina, pero porque no nos lo dijo. Y donde estará Luna? con todo esto no creo que sea seguro para ella andar por ahí... porque no creo que haya muerto, no, ella es muy poderosa como para y Ciphied no le haría daño.
- Ellas están bien, te lo aseguro. como leyendo su mente, la señora Inverse intentó calmar a su esposo.
Xellos ya había hecho las negociaciones correspondientes y al igual como había ocurrido en Sailune, apoyarían a los guerreros humanos. Lina y Xellos encabezaban la resistencia, con el ejercito demoníaco al mando de Xellos a sus espaldas, y en la retaguardia el ejercito de Kalmaart, todos aguardaban a varios metros de la ciudad, con la intención de protegerla Lina y Xellos habían creado una barrera que teóricamente debería resistir cualquier ataque, claro si sus creadores seguían en condiciones para mantenerla.
Cientos de dragones blancos y celestes se acercaban a Kalmaart, uno de un tamaño considerablemente mas grande encabezaba al resto, a su lado venia un pequeña figura, parecía ser mas una persona que un dragón.
Los dragones descendieron a escasos metros de las defensas de Kalmaart. Cuando de entre los dragones un pequeña figura se adelanto Lina contuvo la respiración, ella era....
- Hola mi querida Lina, tanto tiempo sin vernos.
- Tu... tu eres... Sil... Silphiel....
*********************
Notas de la Autora:
Primero, **los nombres alternativos que llevan los ryozokus hacen referencia a su elemento, para que quede mas claro lo pongo en este pequeño cuadrito
Raguradya: Aqua = Agua
Bulevazard: Ignis = Fuego
Barluwin: Terra = Tierra
Lanngourt: Aer = Viento.
Segundo, Querida Suisei gracias a ti tengo un final muy bueno para este fic ^_^ Ojalá y al resto también le guste cuando por fin lo termine.
También le agradezco a Erebo que si no fuera por el aun no habría actualizado esta historia, también me ha entregado información bastante importante para estos últimos capítulos.
Y un gracias general a todos los que han dejado review y a los que me han enviado mails.
Hasta Otra!!!
PD: Que nota de autora tan larga me ha quedado ^__^