free hosting   image hosting   hosting reseller   online album   e-shop   famous people 
Free Website Templates
Free Installer

Mi Ultimo Deseo

Por Rinita Inverse

Capítulo Octavo

 

NOTA PREVIA: antes que se me olvide lo dejo claro, los personajes de slayers NO son de mi propiedad, le pertenecen a sus respectivos autores. Pero los personajes nuevos, esos si me pertenecen. ^____^

*********************************

Ambas mujeres aparecieron en el centro de la deshabitada ciudad. Una vez Lina se aseguro el estar solas, fijó la vista en Silphiel que lucia en extremo confundida. Pasaron varios minutos en silencio, la pelirroja lentamente se acercó a ella y puso una mano en el lugar donde debería latir el corazón de la chica, sus ojos se humedecieron, y finalmente la abrazó. Silphiel sin saber que mas hacer le correspondió el abrazo.

- Lo siento tanto. Ni siquiera pude ayudarlos. – la voz de Lina denotaba una enorme tristeza, mas esta vez las lagrimas se negaban a abandonar sus ojos.

- No fue tu culpa Lina. – le consoló Silphiel. – ya todo pasó, tranquila.

- No, esto recién comienza. – Silphiel le miró perpleja.

- No comprendo.

- Todo cambio en estos últimos días, y... ahora.... tu haz vuelto, tal vez también podría haber traído a los otros, a Gourry.

- No se debe jugar con la vida, Lina. ya viste lo que causó Phibrizo en Sailaarg. – La imagen de su padre llegó a su mente. – No se como es que estoy de nuevo aquí, lo que si te puedo asegurar es que el que lo haya hecho tenia un enorme poder, traer un alma del purgatorio no es posible para un humano, no habrías podido. – Silphiel le brindó una sonrisa.

- Fue Aqua, la Reina Dragón del Agua quien te trajo, ella estaba usando tu cuerpo y antes de “morir” invocó al alma del cuerpo en el que estaba. Ha de ser por eso que todo esta como si nunca hubiera pasado nada, o sea...

- Como si nunca hubiera muerto. Al menos no soy una zombie. – dijo intentado bromear.

- Silphiel, me alegra mucho que estés bien, pero lo mejor será que te vayas y...

- Oh, no, claro que no! Me quedare contigo amiga Lina. Puedo ayudarte en lo que estas haciendo.

- No lo creo. – Lina sonrió. – te dije que muchas cosas habían cambiado, yo también lo he hecho.

- Ahora que lo mencionas, te ves... algo diferente... por cierto, como fue que llegamos aquí? Estábamos entre los dragones y luego en esta plaza. – el rostro de Lina se entristeció. Tomó la daga de su cinturón e hizo un pequeño corte en su brazo, al instante la sangre comenzó a brotar, sangre de un color púrpura intenso...

- Lina!!!... pero la sangre... ese color es de... – Silphiel buscó los ojos de la pelirroja que no se habían apartado ni un segundo del piso. – como fue que...?

- Haz escuchado hablar de la Dulgofa? – Silphiel asintió empezando a entender como, pero aun le faltaba el porque. – le pedí a Xellos que me llevara con Dynast, el dueño de esa espada y bueno... los rumores eran ciertos, con esa espada puedes transformar humanos en mazokus.

- Por que? – preguntó casi en un susurro.

- Por que? – repitió suavemente – Porque fue la única manera en la que pude pensar para obtener poder y vengarlos sin destruir al mundo con ello. – respondió con simpleza.

- “Lina...” – una voz ya conocida por la pelirroja resonó en su mente. – “Ven... ahora!”

- Estas bien? Lina...

- Eh? Si, debo irme, mejor que hagas lo mismo.

- Voy contig...

- No. – sin esperar mas Lina desapareció.

En algún lugar del plano astral Lina se reunió con Dynast, su amo y señor.

- No me agrada. – sentencio Dynast en cuanto tuvo frente a él a su general.

- No comprendo...

- Me haz demostrado tu fuerza, pero también me haz demostrado lo sentimental que eres... no me agrada.

- Lo siento, pero así soy yo, si no le agrada puede irse a...

- Cuida tus palabras – Dynast permanecía sereno, pero su mirada se tornó mas seria. – Estas bajo mi mando, y por ello harás lo que te diga, y sin reparos.

- Si, perdóneme. – Lina hizo una reverencia de mala gana y dispuesta a marcharse se dio la vuelta.

- Aqua ya no molestara mas, y Lanngourt no será problema para ustedes, así que no lo dejes escapar, quiero que destruyas cuanto dragón puedas, haz que vengan Bulevazard y Barluwin, acaba con todos esos malditos dragones elementales de una vez. Quiero que el campo de la batalla final sea Kalmaart. – Lina estaba algo asombrada por la forma de expresarse del siempre tranquilo Dynast Grauscherra, a pesar que su tono era bajo se podía notar aquel dejo de impaciencia. Lina no conocía los verdaderos objetivos de Dynast, pero suponía que eran los de cualquier otro Dark Lord, la destrucción del mundo. Por supuesto que ella no estaba de acuerdo con eso, pero si le ordenaba acabar con todo... ¿Seria capaz de resistir a su influencia demoníaca? Esperaba que si, deseaba que así fuera.

- Haré cuanto pueda. – dijo para desaparecer finalmente.

- Y yo me encargare de que así sea. – se retiró del plano astral para seguir a su sirviente.

Mientras, en las afueras de Kalmaart Xellos y su ejercito de mazokus se enfrentaban a Aer y a los dragones de Aqua, que al no tener a su señora no tuvieron mas opción que seguir las ordenes de Lanngourt o ser destruidos como el dragón del mar, por supuesto que eligieron la primera.

- “Son todos unos cobardes” – pensó Xellos al tiempo que esquivaba un aliento láser de Aer y miraba de reojo a los dragones celestes de Aqua enfrentarse a sus demonios.

- Eh!! Sacerdote!! Estamos peleando!! – Aer tenia toda la intención de destruir a Xellos en esa batalla, y si se le daba la oportunidad también acabaría con esa mujer que llamaban Lina, y si “accidentalmente” acababa con los dragones de Aqua... tanto mejor,

- No te preocupes querido Lanngourt, no tardare mucho en destruirte, a ti y a tus cobardes dragones.

- A QUIEN LE DICES COBARDE!!!??? – las maliciosas palabras de Xellos herían el orgullo del mas sanguinario de los dragones elementales.

- Oh! Perdona! Como pude llamarlos así. Discúlpame, pero como los vi escondiéndose tras los pobres dragones de Aqua... no se, pensé que tenían miedo!!! – el tono del sacerdote era notoriamente sarcástico. El pobre mazoku tenia algo de fatiga, y nada mejor que la ira de un dios para satisfacer su hambre.

- MALDITO BASTARDO!!!! – Aer no esperó mas y se lanzó al ataque, su furia, lejos de hacerlo cometer algún error, incremento su fuerza y velocidad, esto tomó por sorpresa a Xellos quien recibió una feroz ráfaga de energía que lo dejó aturdido.

Unos cuantos metros mas allá, mucho mas cerca de las puertas de Kalmaart, los soldados y demonios menores se las veían con los dragones de color celeste, los dragones blancos, aquellos que estaban bajo las ordenes directas de Lanngourt permanecían tranquilos detrás de las líneas celestes, lanzando uno que otro aliento láser si era necesario, sin embargo aunque la batalla les tenia sin cuidado permanecían sin bajar la guardia. La misión que les había dado su señor era acabar con Lina, y que dejaran a los humanos a merced de los guerreros de la traidora.

Silphiel por su parte había vuelto al campo de batalla, no le importaba que Lina le hubiese ordenado que se fuera, ella había sido revivida por alguna razón y no esperaba irse de ahí hasta saber cual era. Se sentía responsable por lo que le pasaba a la pelirroja, tenia que ayudarla en algo.

- Cuidado!!!! – el grito de uno de los soldados llegó a Silphiel justo a tiempo para proteger con un escudo al grupo que estaba a su lado, una gran bola de energía que venia del sector donde Xellos y Aer luchaban se acercaba a ellos, afortunadamente el escudo de la sacerdotisa era lo suficientemente poderoso como para detenerla.

- Gracias. – dijo guiñándole un ojo al chico que le había dado la advertencia, el cual sonrió y levantó su pulgar para luego volver a concentrarse en la pelea. – “No se por qué estoy aquí; no se por que si estaba en un lugar tranquilo y junto a mis padres me han traído aquí, no lo se. De lo que estoy segura es que no permitiré que algo le pase a Lina, se lo prometí a Zelgadis y el a Gourry, es mi deber vigilar que nada ocurra, por mi querido Gourry.”

Algunos soldados se extrañaron al ver en el campo de batalla a Silphiel, puesto que la habían visto llegar con el enemigo, pero como vieron su enorme poder defensivo, no se quejaron. Además cuando podía, la sacerdotisa usaba el Drag Slave acabando con al menos uno de los dragones que tanto les fastidiaban.

Lina por fin reapareció, se hizo notar arrojando una enorme lanza de hielo hacia Aer, su mirada lucía diferente, mas agresiva. A la pelirroja poco le importó que Xellos estuviera tan cerca del Dragón del Viento, su misión era acabar con Aer y la llevaría a cabo sin importar que pasara.

- Hazte a un lado. – dijo sin mirar al sacerdote.

- Quisiera que me dejaras al menos uno.

- Apártate. – fue su ultima advertencia. Sin esperar alguna reacción por parte de Xellos, se lanzó al ataque. Aer le esperaba paciente, tenia ganas de luchar contra ella, así que mentalmente le ordenó a sus dragones cambiar de blanco, ahora Xellos era su objetivo, mientras que el se encargaría de la pelirroja.

- Te esperaba. – dijo en voz casi inaudible. – quiero que me demuestres... QUE TAN FUERTE ERES!! – alzando su voz convirtiéndola en un grito.

- Estoy harta de tener que demostrar cosas a los demás, así que observen todos de una buena vez... QUIEN SOY!!!! – Lina invocó el Ragna Blade y cortó a Lanngourt en dos, por un momento la pelirroja pensó que la victoria era suya, pero fue grande su sorpresa al sentir una suave brisa golpeando su rostro y junto a ella, la voz del dragón supuestamente derrotado.

- No será tan fácil, niña. – un remolino de viento se formó frente a la mazoku y ante ella apareció la figura de Lanngourt, sonriente y fresca, como si nada le hubiese pasado.

- Como es posible? – Lina estaba demasiado sorprendida, su Ragna Blade nunca le había fallado de esa manera, al menos contra Garv lo había dejado débil, pero este sujeto no había recibido daño alguno.

- No debería sorprenderte, dime, como puedes golpear al viento en su forma mas pura? Imposible, no importa que tu hechizo corte el espacio, mi cuerpo esta hecho de aire, por lo que no te servirá! JAJAJJA!! Tendrás suerte si logras hacerme un rasguño!!

- Ya veras – la ira iba en aumento, no sabia porque pero sentía que debía destruirlo cuanto antes.

En lo alto, lejos de aquella batalla, Dynast Grauscherra miraba atentamente a su general al tiempo que recitaba una y otra vez una frase ininteligible.

Repentinamente, Lina sintió que su vista se nublaba, no podía pensar con claridad y su respiración se volvió entrecortada. Xellos le miraba con atención, ignorando por completo a los dragones que le cerraban el camino. Su boca formó una extraña mueca.

- “Ya ha comenzado” – pensó el sacerdote. Entreabrió sus ojos y sonrió maliciosamente. – “Vamos a ver el verdadero poder de Lina. Espero que sea suficiente para acabar con todo de una buena vez” – cerrando nuevamente sus ojos, pero con la misma sonrisa adornando su rostro, se giró hacia los cientos de dragones que se preparaban para el ataque. – No estorben. – se limitó a decir, alzó su báculo y trazó con el una línea en el horizonte, destruyendo a todos aquellos reptiles que estuvieran en su camino. – Lo siento por ustedes, pero mi actuación ha terminado, así que debo volver con Mi Señora.

Xellos se presentó frente a su ama, quien al verlo sonrió complacida. Xellos tenia ordenes de no separarse de Lina, a menos que ella fuera a utilizar todo su poder. Zelas Metallium había tomado precauciones ante el comportamiento de Dynast y su extraño afán de conservar a esa humana, por esa razón fue que dejo a su mas fiel servidor a cargo de averiguar los planes del señor de los hielos, teniendo como excusa el “ayudar” en todo momento a la pelirroja, incluso obedecerle si era necesario.

Aer, cansado de esperar a la pelirroja, se distrajo observando el paisaje. Respiró profundamente, nada mas agradable que el olor a sangre en el aire. Vio lo poco que quedaba de sus sirvientes y sonrió. “se lo merecían, no hay lugar para los débiles en este mundo” Aun quedaban muchos dragones celestes, no le importaba que pasara con ellos, en realidad prefería que desaparecieran ahí mismo, vanamente había esperado que los humanos y esos demonios menores acabaran con ellos, pero los sirvientes de Aqua resultaron ser muy fuertes y ya casi acababan con todos, solo quedaban unos cuantos demonios y un grupo de unos 20 humanos, todos protegidos por el poder de Silphiel. Lanngourt frunció el ceño, alzó sus manos y en ellas se formó un torbellino de energía que lanzó directo a los dragones, demonios y humanos que luchaban a unos metros de él.

Silphiel logró activar un escudo justo a tiempo, pero no pudo cubrir con el a todos los que estaban a su lado, solo 5 quedaron bajo su protección, el resto se consumió por el poder de Aer junto a los dragones y mazokus y todo lo que estuviera a su paso.

- Aun no? – preguntó impaciente mientras fijaba su vista en Lina. – Pensé que seria mas divertido, bien, ya no hay tiempo que perder. - Alzó sus manos para repetir el conjuro que había usado hacía unos segundos.

El cuerpo de Lina fue rodeado por un aura rojiza, sus ojos se tornaron tan oscuros como su sangre y lentamente su respiración volvió a la normalidad.

Dynast repitió una ultima vez la misma frase y guardó silencio por unos segundos.

- Hazlo ahora!!! – ante la voz de su amo, Lina concentró todo su poder e invocó el Drag Slave, mas no lo lanzó, solo lo mantuvo en su mano izquierda, acto seguido invoco el Ragna Blade con su mano libre, una vez tuvo ambos conjuros listos para ser lanzados unió sus manos fusionando la energía de Shabranigudu con las de LON* creando una esfera de energía negra.**

Lina no podía seguir manteniendo ese poder en sus manos, por lo que buscó a su blanco y le atacó. De la esfera salió un potente rayo directo hacia el único dragón que quedaba en pie, Aer no se esperaba algo con semejante poder y no pudo hacer mas que invocar una barrera, esta estaba a punto de ceder, pero Barluwin apareció junto a él y extendió una nueva barrera deteniendo apenas el poderoso ataque de Lina.

La pelirroja sintió que las fuerzas le faltaban, quería detenerse, pero no podía, aun no destruía a Aer, y ahora había aparecido Terra.

- AAAAAAAAHHHHH!!!!!! – Lina gritó con todas sus fuerzas, al tiempo que la potencia del rayo se incrementaba.

Una violenta explosión inundó el lugar, una luz rojiza bañó el campo de batalla, y luego de un ensordecedor crujido se sintieron los gritos de agonía de los dragones elementales. En lo alto, lejos de todo, Dynast sonreía fascinado por el poder de su sirviente y en la tierra la pelirroja se dejaba caer exhausta al piso. Varios metros mas allá, Silphiel y los cinco hombres que estaban con ella miraban horrorizados a la ahora destruida ciudad de Kalmaart.

***********************

Notas de la Autora:

*Por si no sabían LON es la abreviación de Lord Of Nightmares (El Señor de las Pesadillas)

** Recordemos que el Drag Slave es una esfera o rayo de energía roja, mientras que el Ragna Blade es una espada de energía negra. Por eso quedó una esfera negra (original no? ^_^U )

No, no estoy muerta ni nada parecido!! Siento mucho la tardanza, pero en verdad que no se me ocurría nada con que seguir.

Querían caps mas largos? Pues aquí esta, espero que les haya gustado.

Y ahora a contestar algunos reviews y mails!!!

Querida Suisei... POR FAVOR UN FIC ROMÁNTICO CON ¿?x¿? COMO PAREJA NOOOOO!!!! ^__^

JAJAJAJJA, nunca sabrás cual es la pareja que no me gusta!!! (bah, creo que ya lo he dicho en alguna ocasión, sí en algún review de por ahí creo que lo dije XD )

Revivir a mas personajes? Nop, lo siento, pero eso no pasara, Filia y los demás se quedaran en el mas allá hasta nuevo aviso... De traerlos a la vida pasarían un par de cosas que no quiero que pasen: la historia perdería un poco el sentido y además que se alargaría demasiado y a esto no le quedan muchos caps mas de vida :P

Saludos a todos los que me han dejado reviews, también a los mails!!!

Agradecimientos Especiales: Como siempre a mi querido Erebo, sin ti no se que habría hecho, todavía estaría dándome cabezazos con la pantalla para poder sacar alguna idea coherente ^-^ pásense por su web que ta muy buena.. también su fic “Slayers Last”!!! ahí les dejo la dire para que vayan!!! Eterno Poder

Y también a Jack, que me envió sus comentarios y sugerencias.

Y por ultimo...

Comentarios, sugerencias, de todo (menos virus que de esos ya me llegan muchos) a rinita_inverse@yahoo.com o bien dejen un review.

Hasta Otra, Cuídense todos!!!

SIGUIENTE